Promesa va y promesa viene
Ya tenía ganas de volver a retomar esta sección dentro de mi escueta página, pero mi vuelta al "terruño" me ha tenido enfrascado en volver a retomar mi vida, además de otros acontecimientos inesperados, que han producido cambios en mi vida. Yo creo que a mejor.
Y qué mejor que retomar un artículo con la campaña electoral a la vuelta de la equina, aunque los candidatos y candidatas están en "pretemporada", saltando de medio en medio, prometiendo todo tipo de hechos. Que no quepa duda, que no podemos meter a todos en el mismo saco, ya que tenemos la costumbre de destacar lo que no se hace y machacar a los políticos, sin mirar a los que, realmente, han cumplido con creces o gran parte de lo que fue su programa electoral hace cuatro años.
No voy a dar nombres, ni voy a analizar partido a partido lo que ocurre, porque, aunque pueda parecer este un artículo crítico, para nada lo es. Simplemente quiero dar mi visión profesional de lo que significa estar llevando un programa de radio en tiempos como estos que corren.
Realizar la producción de un programa diario de dos horas no es tarea fácil: hay que buscar contenidos interesantes, intentar ser imparcial y escuchar a todos, estudiarte bien algún tema a tratar, buscar la otra parte de la noticia o, simplemente, investigar algún caso. Afortunadamente, me acompaña Tere Coello, espectacular profesional, aunque mejor persona, que es el alma del programa, aunque ella, con su humildad, trabaja como una hormiguita intentando mejorar cada día.
Como decía antes, producir un programa se hace "fácil", relativamente, en estos tiempo, porque no eres tú el que llama a ese candidato o candidata para hablar en antena, sino que son sus jefes de prensa los que te buscan y te llaman para que tú los entrevistes y que, si por ellos fueran, utilizarían esas dos horas, los cinco días de la semana, prometiendo y prometiendo hasta el 24 de mayo. Pero ahí es donde hay que hilar bien, porque el oyente, el ciudadano de a pie, está cansado de la misma cantinela, de que las luces se les enciendan a algunos o algunas dos meses antes de las elecciones y no durante los cuatro años anteriores.
Me llama poderosamente la atención el hecho de que envíen notas de prensa a diestro y siniestro con "tonterías" que saben que es imposible de realizar o que no van a cumplir, pero el hecho de estar en las páginas del periódico ya les satisface. Eso, sumado con unas "perritas", pues hace que todo sea más fácil. Esto, evidentemente, no es culpa de los responsables de prensa, que ellos o ellas son trabajadores que cumplen su trabajo.
En fin, que ahora toca lo que toca. Escuchar o ver como candidatos y candidatas llevan a rajatabla el "promesa va y promesa viene". ¡Ojo! que no son todos o todas, que debemos ser responsables en lo que votamos y analizar el trabajo realizado durante estos años, porque, como ya dije antes, sólo nos fijamos en los que lo hacen mal y no en los que lo hacen bien.